viernes, 1 de febrero de 2008

Jodorowsky, Expandir la Conciencia

Cuando empiezas poco a poco a desprenderte de tu identidad, a ser un humano genérico, dejas de verte en una edad determinada. Luego dejas de identificarte con el tiempo en general. Después ya no te reconoces originario de una patria o hablante de una lengua determinada. No te ves en tu nombre, no te confundes con las cosas que posees, vas cesando en la identificación. Te agarras a lo que eres. A la alegría de la vida. Eres cada vez más feliz y no necesitas el traje rígido del carácter o de la personalidad. Te haces fluido, como el agua.



Lao Tse dice: «Hay que ser como el agua que toma la forma del vaso que la contiene». Vas por la vida tomando formas y eso es magnífico. Hay un momento en que lo aceptas y te dices «Esto que soy yo desaparece». Y una vez que eres consciente, todo el tiempo estás ahí. Sientes en tus talones un abismo de vacuidad total, y vas avanzando como una luz. Y esa luz que eres sabes que se la va a tragar el abismo. Existe la esperanza de que te disuelvas con un goce infinito en el océano cósmico, y eres tú, pero siempre que aceptes ceder tu conciencia.

El último don que tú das es tu conciencia. Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa conciencia, una conciencia clara que hay que saber crear, porque si no, como decía Gurdjieff, mueres como un perro, sin ofrendar la conciencia ni construir un alma.

A. Jodorowsky

2 comentarios:

susyneri dijo...

No hay palabras para describir lo leido pero si hay una gran verdad,
fuerte y poderosa que abita en lo mas profundo de el Ser Divino que lo es TODO y ese todo es TU y YO.

Perfil dijo...

Namasté !
Yo honro el lugar dentro de tí donde el universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de tí de amor y luz, de verdad y paz. Yo honro el lugar dentro de tí donde cuando tú estás en ese punto tuyo y yo estoy en ese punto mío, SOMOS solo UNO !