viernes, 22 de febrero de 2008

Osho: Consciencia

Una de las cosas más importantes que hay que entender del hombre es que el hombre está dormido. Aun cuando cree que está despierto, no lo está. Su estado de vigilia es muy frágil; su estado de vigilia es tan insignificante que carece por completo de importancia. Su vigilia es sólo una bonita palabra, pero totalmente vacía.
Uno duerme de noche, duerme de día... desde el nacimiento hasta la muerte, uno va cambiando sus pautas de sueño; pero nunca llega a despertar de verdad. Sólo porque hayas abierto los ojos, no te engañes a ti mismo pensando que estás despierto. A menos que se te abran los ojos interiores, a menos que tu interior se llene de luz, a menos que puedas verte a ti mismo, ver quién eres... no creas que estás despierto. Esa es la mayor ilusión en la que vive el hombre. Y si uno se convence de que está verdaderamente despierto, entonces ya no tiene sentido hacer ningún esfuerzo por despertar.

Lo primero que debes grabarte bien en el corazón es que estás dormido, completamente dormido. Estás soñando, un día tras otro. A veces sueñas con los ojos abiertos y otras veces con los ojos cerrados, pero estás soñando... tú mismo eres un sueño. Todavía no eres una realidad.

Por supuesto, cualquier cosa que hagas en un sueño carece de sentido. Cualquier cosa que pienses es insustancial; cualquier cosa que proyectes seguirá formando parte de tus sueños y nunca te permitirá ver la realidad. Por eso todos los budas han insistido en una única cosa: ¡Despierta! Continuamente, a lo largo de los siglos, todas sus enseñanzas se pueden resumir en una sola frase: debes despertar. Y para ello han ideado métodos, estrategias, han creado contextos y espacios y campos de energía en los que un choque te puede hacer despertar.
Sí, a menos que sufras un choque que te sacuda de arriba a abajo, no despertarás. El sueño ha durado tanto que ha llegado al centro mismo de tu ser; estás empapado en él. Cada célula de tu cuerpo y cada fibra de tu mente se han llenado de sueño. No es un fenómeno de poca monta. Por eso se necesita un gran esfuerzo para mantenerse alerta, atento, vigilante. Para convertirse en un testigo.



Si hay una cuestión en la que están de acuerdo todos los budas del mundo, es esta: Que el hombre, tal como es, está dormido y debería despertar. El despertar es el objetivo y el despertar es la esencia de todas sus enseñanzas. Zaratustra, Lao Tzu, Jesús, Buda, Bahauddin, Kabir, Nanak... todos los despiertos han enseñado una única lección. En diferentes idiomas, con diferentes metáforas, pero su canción es la misma. Pero si sigues creyendo que ya estás despierto, no harás ningún esfuerzo. Te parecerá que no tiene sentido hacer esfuerzo alguno. ¿Para qué molestarse?
OSHO

El controvertido maestro Osho nos habla entre otras cosas: de sí mismo, de la divinidad, de su enseñanza, de la meditación, de la religión, del silencio y sobre todo de nuestra posibilidad de DESPERTAR, de ser natural, de ser uno mismo y vivir con totalidad el momento presente. Estás preparado para escuchar ?

martes, 12 de febrero de 2008

Isha : Relaciones conscientes

La humanidad está bajo una gran presión de evolucionar porque es nuestra única oportunidad de sobrevivir como especie. Esto afecta todos los aspectos de su vida y las relaciones cercanas en particular. Las relaciones nunca antes han sido tan problemáticas ni han estado tan cargadas de conflicto como ahora. Como habrá notado, su objetivo no es hacerlo feliz o realizarlo. Si usted continúa persiguiendo la meta de la salvación a través de una relación, se desilusionará una y otra vez. Pero si usted acepta que la relación es para hacerlo consciente en lugar de feliz, entonces sí le ofrecerá salvación y usted se sintonizará con la conciencia superior que quiere nacer en este mundo.



Si usted está habitualmente, o al menos la mayoría de las veces, presente en su relación, este será el mayor reto para su compañero. No podrá tolerar su presencia durante mucho tiempo y permanecer inconsciente. Si está listo, cruzará la puerta que usted le abrió y se unirá a usted en ese estado. Si no lo está, se separarán como el agua y el aceite. La luz es demasiado dolorosa para el que quiere permanecer en la oscuridad.

E. Tolle

"Del apego surge el sufrimiento… Para quien está libre de apegos no hay sufrimiento".

Buda

lunes, 4 de febrero de 2008

Gurdjieff : Movimientos Sagrados



Los Movimientos son un llamado a “la totalidad de nuestro ser”, a través de muchos medios diferentes. Esto explica su asombrosa diversidad. Ellos ejercitan más específicamente una función u otra, y frecuentemente se apoyan en tempos totalmente diferentes de aquellos experimentados en la vida diaria.

Un movimiento como el de los “Círculos”, por ejemplo, el cual se ejecuta sentado, nos capacita para alcanzar una tranquilidad interna de tal calidad, que el movimiento por sí mismo, en su mágica lentitud, parece producir un “sonido”. Otros Movimientos buscan una maestría del cuerpo a través de ritmos y una intensidad que involucra una tensión que es conscientemente controlada. Su dinamismo puede despertar un “anhelo para ser” bastante más profundo que cualquier voluntad personal, evocando verdaderamente un profundo sentido de ritual. Los Movimientos conocidos como “Ejercicios de Derviches” son bastantes veces de este tipo.

Los movimientos conocidos como “Multiplicaciones”, están basados en la ley del tres y la ley del siete que, de acuerdo con la enseñanza, gobiernan el mundo creado. En estos Movimientos, los danzantes se mueven siguiendo trayectorias matemáticas, en que los significados de sus lugares y de sus roles es determinado por la ley que está siendo expresada. Estos Movimientos demandan las más grande vigilancia y rigor en cada cambio de lugar.

Es en términos de una apertura a lo sagrado que uno debe comprender las danzas aportadas por Gurdjieff. Esta apertura puede liberarnos de nuestros automatismos, al mismo tiempos que nos revela el aspecto “esencial” de nuestra naturaleza. Los Movimientos tienen por meta el re-descubrimiento de una presencia de ser a través del re-equilibrio del cuerpo y un nuevo orden de sus funciones; éste es el primer paso hacia una consciencia de uno mismo en el corazón de la vida diaria.

Después de este primer paso, otra cualidad de manifestación puede ser alcanzada. Entonces las danzas llegan a ser verdaderamente sagradas, tanto en su contenido interno como en su expresión.

viernes, 1 de febrero de 2008

Jodorowsky, Expandir la Conciencia

Cuando empiezas poco a poco a desprenderte de tu identidad, a ser un humano genérico, dejas de verte en una edad determinada. Luego dejas de identificarte con el tiempo en general. Después ya no te reconoces originario de una patria o hablante de una lengua determinada. No te ves en tu nombre, no te confundes con las cosas que posees, vas cesando en la identificación. Te agarras a lo que eres. A la alegría de la vida. Eres cada vez más feliz y no necesitas el traje rígido del carácter o de la personalidad. Te haces fluido, como el agua.



Lao Tse dice: «Hay que ser como el agua que toma la forma del vaso que la contiene». Vas por la vida tomando formas y eso es magnífico. Hay un momento en que lo aceptas y te dices «Esto que soy yo desaparece». Y una vez que eres consciente, todo el tiempo estás ahí. Sientes en tus talones un abismo de vacuidad total, y vas avanzando como una luz. Y esa luz que eres sabes que se la va a tragar el abismo. Existe la esperanza de que te disuelvas con un goce infinito en el océano cósmico, y eres tú, pero siempre que aceptes ceder tu conciencia.

El último don que tú das es tu conciencia. Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa conciencia, una conciencia clara que hay que saber crear, porque si no, como decía Gurdjieff, mueres como un perro, sin ofrendar la conciencia ni construir un alma.

A. Jodorowsky